Es una empresa familiar. Con gente de mar y tierra, con un pie en el viñedo y el otro en el Adriático. Sus viñas están en San Clemente di Rimini, en el oasis de Val Conca. En donde también hacen vino para los amigos, porque dicen que la convivencia es un valor precioso, y con un buen vino, es la máxima expresión de alegría en la mesa.