Dos fincas, dos lados, oeste y este, ocho parcelas, varios terruños… Es imposible ignorar la delicadeza y la identidad que el grosor Sangiovese expresa de viñedo en viñedo en las dos fincas de Casale del Bosco y Manachiara, tan diferentes en suelos y climas. La paciencia del experto viticultor es la que permite la diversificación de la vinificación con atención al detalle, lo que luego hace la diferencia, ya que en la botella Brunello existe, ante todo, el apego a la esencia de la viña.